Pensaba q no tendría el valor pero lo hice, hace mucho creo yo que debí hacerlo, muchos me tazan de loca, mala, y etc; yo solo escucho y no digo mas.
Este día sonó el despertador muy temprano, no espere a la segunda llamada mas lo apagué enseguida, esta bien lo confieso estaba confundida no sabia q hacer y me hacia esas preguntas ¿estará bien lo que hago? Sentada al lado derecho de la cama suspire y falto mas, una lagrima broto de mi mejilla, la seque con furia y me vestí con lo primero que encontré.
No me importaba verme bella o seductora al final no tendría porque.
salí de casa sin dirigir la palabra, camine un par de cuadras compre el diario y luego tome el primer carro me llevara a mi destino, aun era temprano, leía la primera plana de mi diario, ahí estaba el celebre escritor Vargas Llosa apoderándose de la prensa, por la serie de acontecimientos que se refieren a el en los últimos días estaba en un asiento muy cómodo así que empecé a leer pagina por pagina, como nunca iba a llegar temprano a la universidad, así que baje unas cuadras antes y me quede en un parque para terminar de leer el diario, ahí no me pude concentrar pensaba aun en lo que paso, veía los perros jugar y reía con sus piruetas ahí se pasaron muy rápido los minutos y tome el rumbo hacia mi gran emocionante clase de ajedrez; digo emocionante porque no me agrada, no sé como fui a parar ahí y felizmente hoy fue la ultima clases gracias a dios.
Llegue tome apuntes de los horarios de exámenes salude unos cuantos amigos luego estuve viendo la claurusa que siempre organizan terminando un ciclo.
Al terminar me despedí y salí sin rumbo alguno, tenia dolor de garganta así que decidí ir al hospital, llegue saque mi ticket para la cita, pague y espere por un rato, soy de esas personas que nunca va al hospital por decisión propia, pero no se que me paso hoy y fui por mi cuenta al ver que era la paciente numero cuarenta y el ambiente que había no aguante y Salí corriendo, subí al primer carro que encontré. Ahora me encontraba sin rumbo alguno, hasta que el carro paso cerca a un lugar donde yo conocía, baje, camine unas cuantas calles y estaba ya en el centro de lima, bueno no estaba nada mal que me distraiga un poco, sentada en plaza San Martín pensaba mas en lo que había hecho, que no tenia rumbo que de seguro mi madre y había llamado a algunos conocidos míos o gente de mi agenda para preguntar por mi, moví la cabeza para no pensar y compre un helado de fresa, luego me dirigí al paradero para ir a casa de mi abuela, en el camino dormía, lo siento pero estaba cansada, luego d 40 minutos de viaje, llegue y conté llorando a mi abuela lo que paso, ella me dio albergue y lo mejor como nunca, en verdad les confieso nunca tengo comunicación tan buena como la de hoy con mi abuela, dormí un poco y ahora estoy aquí contando este día, que espero no siga lo malo, quiero mucho a mi familia pero lo que me hicieron fue la gota que derramo el vaso, el pedir perdón ya no sirve de nada pero el amor que siento ya perdono, pero mi alama por ahora está tranquila y ya buscare solución alguna a todo esto.
Kerly Cumpa
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