jueves, 28 de abril de 2011

Desatándome.

Diana Marcelo

Un pie delante del otro unas quinientas veces, a tiempo calmado pero con ánimos lúgubres. El aire fue el encargado de peinarme y la desesperación me maquillaba. Cubierta de ropas monocromáticas, esperaba junto a la linea amarilla de la vereda. Caía en lo rutinario, en el escenario que siempre me recibia con aromas de comidas que parecen sacados del vomito de algún seudo surrealista y la música folklorica que se habian vuelto el soundtrack de cada mañana. Comenzaba a correr el tiempo y comprendía que para algunos tomar un bus es mas importante que la vida misma. Vi pasar suficientes buses como para trasportar toda la ciudad a una nueva Sodoma. Después de tantos minutos y tantos poemas creados y perdidos en mi cabeza, rendí al hecho que mi vida pasó. LLegaré tarde, y verdad es que no me importa.

No estaba presente en ese momento. Eran los sucesos anteriores que me dominaban. Agradesco a esa suerte fausta la llegada de ,ya con confianza, "La 7". Era un autobus de leyenda, venía cuando queria y me había hecho esperar muchas veces hasta en la lluvia. Regreso a la rutina involuntaria, me siento sola y trato de acomodarme lo mejor que puedo en el asiento del bus, aparentemente robado de la Inquisición . Veo el vidrio de la ventana, decolora mi visión hacia el mundo mientras que aparecen seres sin voluntad que habitan en él. Las llantas aplastan las ultimas gotas de ayer y escapan de un perseguidor ya conocido. "Me pregunto sí alguna vez me despreciaste...♪" La mente divaga, la mente hace lo que se le place. La mente me juega trucos que terminan en los eventos de ayer:

Sonaba un golpe contra la mesa, no viste quien fue. Estabas comiendo algún libro.
Talvez de arte o de medicina, siempre lo quieres saber todo.
Te susurran: "Realmente estás aquí o estoy soñando?" Era la pregunta de toda la vida.
Se va la luz. La biblioteca de la U. San Marcos a oscuras no te sirve.
Quieres que la prendan, tu cerebro quiere más.
Pero están en tu contra. Cierran todo. Te vas.

Sales y te encuentras con el vació de concreto que te invita a
bailar, protestar, saltar, caminar en círculos...
Ves que tras la colina (en el estadio), el hombre en coma (Cerati vive!) toca por ultima vez:
"Quiero hacer cosas imposibles..."
Volteas y no hay nadie. Volteas y ya todo termino.
Tienes que caminar o se meterán en tu cerebro alguna idea radical
de la sociedad. Corres porque esas ideas te atraen y sabes que llegaras a adorarlas.
Las cosas aquí son diferentes piensas. Yo quiero estar aquí, dices.
Pero siempre dices mucho.
Suenan tus pisadas, parece que vas rápido.
Tienes prisa, como culebra bajas a la oscuridad
y regresas a la luz. Pasas por donde también estuvieron esos que tu odiabas
pero ahora a cada minuto con recelo los entiendes mas y mas.
Por fin saliste, este es el último paso. Otro día volverás.

Casi te atropellan, casi mueres, casi te dan ese regalo. Hoy no.
Llegas al paradero, ves un rulo conocido en una cabeza conocida con una cara conocida,
de la cual un dia la boca cantó: "It's been a long time since I've seen your smile".
Ahora se para y te agarra, suelta un "chica delgada" y te jala a la Arteria.
Las puertas moradas de la Arteria se abren. Te estaban esperando,
la nueva generación de bohemios.
Cada uno con un instrumento diferente. Empieza el Jam.
Quien es el que no ama el folk, el violín, con la guitarra, con el saxo,
con SU voz crean la melodía de la que te enamoraste.

Todo se mezcla con una armonía triste pero feroz.
Te dejas llevar, el momento se detiene y sientes
el baile en la sangre que te mueve por el salón.
Te arrastra cada movimiento a un desenfreno.
Todo arde. Los pasos que das te poseen.
Sientes tu cuerpo errante, eres soberano.
Por un momento has huido de aquí.

Es mas de media noche.
El aire esta infectado, lo sientes. Ya empezaron, están volando.
Estan drogados.
Caes contra la pared. Él te empujo.
Estas tirada ahí en una prisión entre él y el suelo.
Su respiración esta en tu cara, es el aire que respiras.
Grita, el bestia,"Yo soy, yo soy quien tu enfermo ser busca"
Por mas verdadero que eso te haya sonado,
lo desprecias por aprisionarte.
Nadie te amarra, detiene, subyuga.
Ahora eres la fiera que antes ocultabas.
Se desmaya. Cae en ti.
Tienes ganas de cantar. 

♪ Adiós, que te vaya bien que te muerda un perro, que te lleve el diablo y marques calavera.
Tu no eres una persona, tu no eres más que un salvaje y yo te quiero a morir; muerto es que yo te quiero. ♪

Corres, a las puertas moradas.
"Hasta una nueva batalla, mis héroes" gritas.
Le dices ¡Adiós! a todos los sobrevivientes.
Y regresas a donde ya sientes que no perteneces,
a casa.


viernes, 15 de abril de 2011

Rage



Raúl cruzó la esquina decepcionado, casi abatido, desolado llevaba una mirada ida, aun así cavilaba y pensaba.


Si bien no era la primera vez que salía de la universidad con una "decepción" a cuestas, esta vez le pareció rotunda, catastrófica y, cómo no, lamentable.


Porqué?, pensaba. Cuando ya había recorrido 1 cuadra miró al cielo soleado últimamente nublado ahora sí que me la pusiste difícil he, pensó irónicamente.


What the hell, luego sacó sus audífonos y le dio play a bullet with butterfly wings. Esos 4 minutos y veinte segundos los caminó desinteresado, como si no tuviera ojos ni oídos, solo la canción que fluía directamente a su cerebro,…still just a rat in a cage


Cuando llegó al paradero recordó que era martes, que esa noche una banda que valía la pena…tell me I´m the only one… daría un concierto al cual no iría. Mierda, atinó otra vez.


Ya iba dejando de lado la decepción con que jodidamente se "cuadran" las cosas para él cuando subía al bus semivacío que lo llevaría a su hogar. Se sentó en el asiento personal al lado derecho del bus y abrió su periódico, apenas le dio un vistazo cuando una manada intempestiva de gente quedo mancomunada en el bus, no importa-pensó-, atrás hay suficientes asientos. Iba a voltear la página cuando una señora regordeta y "ancha" pasó muy cerca y ahí se quedó. También vio a un anciano flaco y lívido y a una hermana o monja, a estos dos últimos casi al frente- izquierdo suyo y al lado izquierdo de la señora regordeta, la cual estaba al lado izquierdo de Raúl. Joder, pensó impresionado. El bus se había llenado en ese semáforo rojo y apenas avanzó el anciano dijo a la señora: siéntese, allí hay asiento, no, voy a bajar en Bolívar; el viejo volteó y "esforzadamente" dijo a la hermana allí hay asiento, no, dijo riéndose la tipa, yo también bajo en Bolívar, además hace calor para sentarse ahí concluyó la señora regordeta. Tras escuchar esta escena ridícula Raúl quería vomitar, mierda, joder-pensó.


Para bien de éste el bus cruzó rápido Bolívar y creyó escuchar que el viejo bajaba en el mismo paradero que él. Raúl lo vio: mediano, flaco y de tez exageradamente blanca, sintió unas terribles ganas de golpearlo mientras buscaba el dinero, cuando se paró y éste quedo delante suyo unas apremiantes de rebanarle el frágil cuello con el cuchillo que no tenia.


Cuando bajo todavía hacía calor y su mente nadaba sobre duda y niebla, farragoso-pensó. Cruzo a la otra calle, ya molesto, desasosegado, pero no lo notaba, se dejaba llevar, ya poco le importaba algo ahora…Tell me there´s no other one…


Al cruzar la otra pista una tipa alta como él, pelo castaño y algo lívida vino desde la otra calle; noto su andar resuelto, luego su cintura delgada y fina, luego vehemente, ovalado y también resuelto, joder. Concupiscencia-pensó- y miró- no es algo que acostumbraba hacer, pero poco le importaba ahora-concupiscencia-pensó otra vez.


Al seguirle con la mirada mientras se alejaba alcanzó a leer lo que reportaba un programa de TV en un chifa: Pedófilo burló a la policía de carreteras al ser descubierto in fraganti teniendo abajo…Mierda, o estoy leyendo mal o el mundo anda más jodido que yo…quizá los dos por igual.


Cuando cruzó otra calle, ok martes, espero que ahora si nadie me joda, al menos hoy, al menos con ese andar hierático nadie lo haría allí. Viejo de mierda, recordó cuando terminó de cruzar la última calle, que día de mierd…


Paulo Ramos