
Raúl cruzó la esquina decepcionado, casi abatido, desolado llevaba una mirada ida, aun así cavilaba y pensaba.
Si bien no era la primera vez que salía de la universidad con una "decepción" a cuestas, esta vez le pareció rotunda, catastrófica y, cómo no, lamentable.
Porqué?, pensaba. Cuando ya había recorrido 1 cuadra miró al cielo soleado últimamente nublado ahora sí que me la pusiste difícil he, pensó irónicamente.
What the hell, luego sacó sus audífonos y le dio play a bullet with butterfly wings. Esos 4 minutos y veinte segundos los caminó desinteresado, como si no tuviera ojos ni oídos, solo la canción que fluía directamente a su cerebro,…still just a rat in a cage…
Cuando llegó al paradero recordó que era martes, que esa noche una banda que valía la pena…tell me I´m the only one… daría un concierto al cual no iría. Mierda, atinó otra vez.
Ya iba dejando de lado la decepción con que jodidamente se "cuadran" las cosas para él cuando subía al bus semivacío que lo llevaría a su hogar. Se sentó en el asiento personal al lado derecho del bus y abrió su periódico, apenas le dio un vistazo cuando una manada intempestiva de gente quedo mancomunada en el bus, no importa-pensó-, atrás hay suficientes asientos. Iba a voltear la página cuando una señora regordeta y "ancha" pasó muy cerca y ahí se quedó. También vio a un anciano flaco y lívido y a una hermana o monja, a estos dos últimos casi al frente- izquierdo suyo y al lado izquierdo de la señora regordeta, la cual estaba al lado izquierdo de Raúl. Joder, pensó impresionado. El bus se había llenado en ese semáforo rojo y apenas avanzó el anciano dijo a la señora: siéntese, allí hay asiento, no, voy a bajar en Bolívar; el viejo volteó y "esforzadamente" dijo a la hermana allí hay asiento, no, dijo riéndose la tipa, yo también bajo en Bolívar, además hace calor para sentarse ahí concluyó la señora regordeta. Tras escuchar esta escena ridícula Raúl quería vomitar, mierda, joder-pensó.
Para bien de éste el bus cruzó rápido Bolívar y creyó escuchar que el viejo bajaba en el mismo paradero que él. Raúl lo vio: mediano, flaco y de tez exageradamente blanca, sintió unas terribles ganas de golpearlo mientras buscaba el dinero, cuando se paró y éste quedo delante suyo unas apremiantes de rebanarle el frágil cuello con el cuchillo que no tenia.
Cuando bajo todavía hacía calor y su mente nadaba sobre duda y niebla, farragoso-pensó. Cruzo a la otra calle, ya molesto, desasosegado, pero no lo notaba, se dejaba llevar, ya poco le importaba algo ahora…Tell me there´s no other one…
Al cruzar la otra pista una tipa alta como él, pelo castaño y algo lívida vino desde la otra calle; noto su andar resuelto, luego su cintura delgada y fina, luego vehemente, ovalado y también resuelto, joder. Concupiscencia-pensó- y miró- no es algo que acostumbraba hacer, pero poco le importaba ahora-concupiscencia-pensó otra vez.
Al seguirle con la mirada mientras se alejaba alcanzó a leer lo que reportaba un programa de TV en un chifa: Pedófilo burló a la policía de carreteras al ser descubierto in fraganti teniendo abajo…Mierda, o estoy leyendo mal o el mundo anda más jodido que yo…quizá los dos por igual.
Cuando cruzó otra calle, ok martes, espero que ahora si nadie me joda, al menos hoy, al menos con ese andar hierático nadie lo haría allí. Viejo de mierda, recordó cuando terminó de cruzar la última calle, que día de mierd…
Paulo Ramos
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